Denuncia pública por el delito de homicidio por negligencia médica al IMSS:
Han pasado 20 días del fallecimiento del periodista Rubelio Fernández Moreno, quién murió el 8 de septiembre del 2006 en el Centro Médico de La Raza del IMSS y no vemos ningún avance por la demanda interpuesta contra dicha institución POR EL DELITO DE HOMICIDIO POR NEGLIGENCIA MÉDICA según consta en la averiguación previa FAZ/AZ4/T3/1310/06-09 del Ministerio Público #55 de Azcapotzalco en la Ciudad de México. Exigimos JUSTICIA y el castigo a los responsables de este homicidio. Así como la INDEMNIZACIÓN A LA VIUDA Y SU HIJA RECIÉN NACIDA a quien sólo conoció un día por la sorpresiva muerte ocasionada por la irresponsabilidad médica tanto de doctores como enfermeras en el IMSS que a continuación detallo:
El joven reportero gráfico de El Universal, que murió de a penas 41 años de edad y con 22 años de trabajo empírico en el periodismo policiaco, a pesar de su modesto salario solía atenderse con dentistas particulares sin presentar complicaciones de ningún tipo. Sin embargo, cumpliendo un requerimiento que le hizo el IMSS para otorgarle su cambio de clínica familiar, él se realizó una “revisión dental” en la clínica # 94 del IMSS. Ahí le extrajeron una muela “que se encontraba picada y que debía ser extraída porque podía contagiar al otro molar”. Así el 1° de septiembre se realiza dicha extracción en esa clínica por la Doctora Buendía según consta en su carnet de citas # 1189-64-0101-2 1F1964OR.
El primero de septiembre al salir del consultorio médico, quién fuera entrevistadoen Univisión y felicitado por Ricardo Rocha y Joaquín López Doriga por sus excelentes reportajes de la nota roja, quedó muy lastimado después de que la Doctora Buendía lo anestesió tres veces hasta lograr la extracción del tercer molar inferior del lado derecho. Desde entonces se le inflamó su cara del lado derecho, tuvo fiebre y se quejó de dolor toda la noche. Se agudiza el dolor e inflamación, la dificultad para hablar, deglutir y siente ahogarse. Se le detecta debajo de la lengua un absceso amarillento.
El lunes cuatro de septiembre es internado en el área de urgencias en la clínica #29 del IMSS en donde la Doctora Segura le practica una cirugía para drenar el absceso por medio de dos orificios en los laterales de la cara. Por instrucciones médicas, es enviado a piso, para continuar con fomentos calientes locales y enjuagues bucales, pero como no había camas, permaneció en los pasillos. La enfermera dijo que en el área de urgencias no tenían la posibilidad de hacer los fomentos. La infección y la inflamación iban en aumento.
Hasta el tercer día lo subieron a piso. La Doctora Segura evalúo al paciente como GRAVE, y ordenó una tomografía que no se realizó hasta las 24 horas del día siguiente. Los médicos de guardia argumentaron que no tenían papel para imprimir los resultados. No se les permitió a los familiares comprar esos materiales. El 7 de septiembre el equipo de médicos, que hacían sus visitas de rutina, valoraban el estado de salud “NORMAL” de quién fuera maestro del periodismo policiaco de una generación completa. Más tarde la valoración de la Dra. Segura al paciente amerita el traslado URGENTE al Hospital de la Raza del IMSS, “por contar con servicios más especializados”.
El 8 de septiembre ya en el Hospital del Centro Médico La Raza del IMSS siendo la responsable de la cirugía la Dra. Concepción Hernández, muere quién cursara el séptimo semestre de la carrera de comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, siendo ejemplo para muchos de sus compañeros y compañeras quién más que un estudiante fue un sencillo maestro. Antes de la intervención quirúrgica la Doctora Concepción dijo que lo intervendrían introduciéndole un tubo por dentro de la boca para que por ahí pudiera respirar, después se contradijo afirmando que “no había ese aparato y que por lo tanto se necesitaría hacer una TRAQUEOTOMIA, aunque tendría más riesgos”. Luego de cambiar la información, cambian también de responsable de la cirugía al Dr. Barrón, quién estaría con “Doctoras” muy jóvenes de Otorrinolaringología, las cuales hasta hoy ignoramos si son practicantes y fueron quiénes salieron del quirófano a avisar del fallecimiento de Rubelio Fernández Moreno. La Dra. Concepción Hernández informó que había sufrido un paro cardio- respiratorio. Pero la autopsia realizada sin los órganos implicados en su muerte (faringe, pulmones, corazón, traquea) reportan que murió por congestión visceral. El Dr. Eusebio Ramírez, y Dr. Humberto G. Hernández Escorcia dicen que no practicaron la autopsia a los órganos referidos porque los familiares no habían autorizado que se realizara la donación de dichos órganos. El 10 de septiembre fue sepultado el cuerpo del periodista careciendo de los referidos órganos. Mismos que se encontraban en el Ministerio Público #55 sin que los familiares lo supieran, porque la MP C. Rosa Evelia Tapia, se le olvidó entregar la bolsa que contenía dichos órganos al Servicio Médico Forense. Cuando lo entreguen, pasarán por un segundo proceso de sepultura.
¿Este es el trato que merece cualquier trabajador o trabajadora que tiene acceso al IMSS como un servicio de seguridad social en nuestro país? ¿En esta dramática tragedia hubo una pizca de trato humano y digno a quién trabajaba sin cesar en su pasión a la cual entregó su vida que fue el periodismo? ¿Este trato lo merecemos nosotros y nosotras, cuando por necesidad económica ponemos nuestras vidas en las instituciones de salud pública de nuestro país?
Más que seguir con el cuento foxista del “seguro popular” y continuar incrementando las y los derechohabientes del IMSS con fines populistas, deberían incrementar el número de camas, de hospitales, el presupuesto para contar con los instrumentos médicos necesarios y más aún para profesionalizar y humanizar a su personal médico y de enfermería, para brindar un servicio profesional de alta calidad.
Exijo justicia para aclarar la muerte de mi hermano, el periodista Rubelio Fernández Moreno. Exijo castigo a los culpables ante esta serie de eventos que conllevaron a su muerte por NEGLIGENCIA MEDICA DEL IMSS. Pues como dice uno de sus amigos, ya no podremos regresarlo a la vida pero al menos quedaremos más tranquilos. Con el corazón en la mano solicito que publiquen esta información lo más ampliamente posible. Así como su solidaridad y apoyo en estos momentos difíciles ante tan horrendo crimen.
M. en C. Biól. Yara Fernández Moreno
yfernandez@posgrado.ecosur.mx
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
28 de Septiembre de 2006.