Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: Rubelio

La muerte, una filosofía de vida

Transcribo a continuación una reflexión sobre la muerte, del colega español Diego Arranz publicado en su blog Crisis Existencial, a colación del primer aniversario de la muerte del periodista mexicano Rubelio Fernández, y además un poema dedicado, de Refugio González:

“Desde el enfoque de nosotros que vivimos, no es muy interesante saber qué hay después de la muerte (sea lo que sea lo veremos o no lo veremos, pues todos terminaremos muriendo). Desde una filosofía de vida, lo importante de ser consciente de la muerte es que es la forma más eficaz de poner toda nuestra energía en la vida, y vivirla como realmente queremos hacerlo en lo más hondo de nosotros. La conciencia de la muerte estimula las ganas de aprovechar la vida. La mayoría de la gente vive como si fuera inmortal, como si no fuera a morir nunca, como si diera igual que desperdicie un montón de segundos, días, semanas, años haciendo cosas intrascendentes o que no quiere hacer o que no le hacen feliz (actitud propia de quien consciente o inconscientemente no valora el paso del tiempo porque se cree mortal)”. Diego Arranz.

HOMENAJE INDIGNADO

Yo prefiero decir que mi hijo murió de amor.

Por conocer a su hija dejó de ir al Doctor.

Pero esto no justifica

crimen con él cometido:

llegó con dolor de muelas

y terminó sepultado.

Negligencia médica, dicen.

No sé si ese sea el nombre.

Para mí que es un crimen

que mucha gente padece.

Valeria sufrió lo mismo.

A su madre asesinaron.

¿A quién reclama esa vida?

¿A quién la viuda impotente,

contra quién

la huérfana recién nacida?

Nuestro homenaje indignado

reitera el deber sagrado:

cada minuto, cada segundo,

seguir luchando.

Refugio González, 10 de agosto, 2007.

La herencia de Rubelio Fdz.

Yo pensaba al principio que la nota roja era cubrir accidentes de carros, muertos y cuando supe que mi hermano Rubelio Fernández Moreno cubría esa sección (periodismo de la nota roja), no le puse la debida importancia. Pero al leer sus artículos periodísticos (que quisiera tenerlos ahora), ver sus fotos, me pude dar cuenta que era un papel muy loable y desinteresado su trabajo, y en verdad muy sacrificado, riesgoso y mal pagado. Pero muy importante. Como el reportaje de las Muertas de Chimalhuacán, que lo leí en otros medios, pero hasta en su funeral me enteré que él era el co-autor de ese material que denuncia a las violadas "de Juárez" pero en el Edo. de México. Pero muchos trabajos más como los videos que ponen en evidencia los fraudes de los poderosos... ¿quién si no los periodistas policíacos pueden hacer esta labor para despertar la conciencia del pueblo? Ahora, mi hermano, es como mi héroe, aunque murió hace unos días, precisamente, la denuncia que hice de negligencia médica del IMSS por homicidio podría ser una nota roja, quizá, no lo sè, no soy periodista, pero sí es para que los demás sepamos cómo es que muere un periodista policiaco tan importante en manos de unos verdaderos homicidas, pero vestidos de blanco y cobrando por sus fatídicas faenas.
Saludos.
Yara Fernández Moreno

Homicidio por negligencia médica

Denuncia pública por el delito de homicidio por negligencia médica al IMSS:

Han pasado 20 días del fallecimiento del periodista Rubelio Fernández Moreno, quién murió el 8 de septiembre del 2006 en el Centro Médico de La Raza del IMSS y no vemos ningún avance por la demanda interpuesta contra dicha institución POR EL DELITO DE HOMICIDIO POR NEGLIGENCIA MÉDICA según consta en la averiguación previa FAZ/AZ4/T3/1310/06-09 del Ministerio Público #55 de Azcapotzalco en la Ciudad de México. Exigimos JUSTICIA y el castigo a los responsables de este homicidio. Así como la INDEMNIZACIÓN A LA VIUDA Y SU HIJA RECIÉN NACIDA a quien sólo conoció un día por la sorpresiva muerte ocasionada por la irresponsabilidad médica tanto de doctores como enfermeras en el IMSS que a continuación detallo:

El joven reportero gráfico de El Universal, que murió de a penas 41 años de edad y con 22 años de trabajo empírico en el periodismo policiaco, a pesar de su modesto salario solía atenderse con dentistas particulares sin presentar complicaciones de ningún tipo. Sin embargo, cumpliendo un requerimiento que le hizo el IMSS para otorgarle su cambio de clínica familiar, él se realizó una “revisión dental” en la clínica # 94 del IMSS. Ahí le extrajeron una muela “que se encontraba picada y que debía ser extraída porque podía contagiar al otro molar”. Así el 1° de septiembre se realiza dicha extracción en esa clínica por la Doctora Buendía según consta en su carnet de citas # 1189-64-0101-2 1F1964OR.

El primero de septiembre al salir del consultorio médico, quién fuera entrevistadoen Univisión y felicitado por Ricardo Rocha y Joaquín López Doriga por sus excelentes reportajes de la nota roja, quedó muy lastimado después de que la Doctora Buendía lo anestesió tres veces hasta lograr la extracción del tercer molar inferior del lado derecho. Desde entonces se le inflamó su cara del lado derecho, tuvo fiebre y se quejó de dolor toda la noche. Se agudiza el dolor e inflamación, la dificultad para hablar, deglutir y siente ahogarse. Se le detecta debajo de la lengua un absceso amarillento.

El lunes cuatro de septiembre es internado en el área de urgencias en la clínica #29 del IMSS en donde la Doctora Segura le practica una cirugía para drenar el absceso por medio de dos orificios en los laterales de la cara. Por instrucciones médicas, es enviado a piso, para continuar con fomentos calientes locales y enjuagues bucales, pero como no había camas, permaneció en los pasillos. La enfermera dijo que en el área de urgencias no tenían la posibilidad de hacer los fomentos. La infección y la inflamación iban en aumento.

Hasta el tercer día lo subieron a piso. La Doctora Segura evalúo al paciente como GRAVE, y ordenó una tomografía que no se realizó hasta las 24 horas del día siguiente. Los médicos de guardia argumentaron que no tenían papel para imprimir los resultados. No se les permitió a los familiares comprar esos materiales. El 7 de septiembre el equipo de médicos, que hacían sus visitas de rutina, valoraban el estado de salud “NORMAL” de quién fuera maestro del periodismo policiaco de una generación completa. Más tarde la valoración de la Dra. Segura al paciente amerita el traslado URGENTE al Hospital de la Raza del IMSS, “por contar con servicios más especializados”.

El 8 de septiembre ya en el Hospital del Centro Médico La Raza del IMSS siendo la responsable de la cirugía la Dra. Concepción Hernández, muere quién cursara el séptimo semestre de la carrera de comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, siendo ejemplo para muchos de sus compañeros y compañeras quién más que un estudiante fue un sencillo maestro. Antes de la intervención quirúrgica la Doctora Concepción dijo que lo intervendrían introduciéndole un tubo por dentro de la boca para que por ahí pudiera respirar, después se contradijo afirmando que “no había ese aparato y que por lo tanto se necesitaría hacer una TRAQUEOTOMIA, aunque tendría más riesgos”. Luego de cambiar la información, cambian también de responsable de la cirugía al Dr. Barrón, quién estaría con “Doctoras” muy jóvenes de Otorrinolaringología, las cuales hasta hoy ignoramos si son practicantes y fueron quiénes salieron del quirófano a avisar del fallecimiento de Rubelio Fernández Moreno. La Dra. Concepción Hernández informó que había sufrido un paro cardio- respiratorio. Pero la autopsia realizada sin los órganos implicados en su muerte (faringe, pulmones, corazón, traquea) reportan que murió por congestión visceral. El Dr. Eusebio Ramírez, y Dr. Humberto G. Hernández Escorcia dicen que no practicaron la autopsia a los órganos referidos porque los familiares no habían autorizado que se realizara la donación de dichos órganos. El 10 de septiembre fue sepultado el cuerpo del periodista careciendo de los referidos órganos. Mismos que se encontraban en el Ministerio Público #55 sin que los familiares lo supieran, porque la MP C. Rosa Evelia Tapia, se le olvidó entregar la bolsa que contenía dichos órganos al Servicio Médico Forense. Cuando lo entreguen, pasarán por un segundo proceso de sepultura.

¿Este es el trato que merece cualquier trabajador o trabajadora que tiene acceso al IMSS como un servicio de seguridad social en nuestro país? ¿En esta dramática tragedia hubo una pizca de trato humano y digno a quién trabajaba sin cesar en su pasión a la cual entregó su vida que fue el periodismo? ¿Este trato lo merecemos nosotros y nosotras, cuando por necesidad económica ponemos nuestras vidas en las instituciones de salud pública de nuestro país?

Más que seguir con el cuento foxista del “seguro popular” y continuar incrementando las y los derechohabientes del IMSS con fines populistas, deberían incrementar el número de camas, de hospitales, el presupuesto para contar con los instrumentos médicos necesarios y más aún para profesionalizar y humanizar a su personal médico y de enfermería, para brindar un servicio profesional de alta calidad.

Exijo justicia para aclarar la muerte de mi hermano, el periodista Rubelio Fernández Moreno. Exijo castigo a los culpables ante esta serie de eventos que conllevaron a su muerte por NEGLIGENCIA MEDICA DEL IMSS. Pues como dice uno de sus amigos, ya no podremos regresarlo a la vida pero al menos quedaremos más tranquilos. Con el corazón en la mano solicito que publiquen esta información lo más ampliamente posible. Así como su solidaridad y apoyo en estos momentos difíciles ante tan horrendo crimen.

M. en C. Biól. Yara Fernández Moreno
yfernandez@posgrado.ecosur.mx
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
28 de Septiembre de 2006.

Últimas noticias del caso Rubelio Fernández

TIEMPOS FELICES. Rubelio Fernández y su hijo Pavel. Foto cortesía: Yara Fdz.

Esta carta la envía Tania, hermana del periodista Rubelio Fernández y decido publicarla por solidaridad con El Oso y su familia. Así lo seguiré haciendo:

ME HA LLENADO de gran emoción reencontrarme con mi hermano a través de ustedes sus amigos y compañeros de trabajo que me mostraron cuán querido fue en vida y cuán trascendente fue su trabajo, Rubelio encontró su propia manera de luchar por causas justas a través del periodismo. No me queda menos que agradecerles infinitamente el que compartamos este terrible dolor y compromiso por que se haga justicia para Rubelio, para lo que nuestra familia pide a sus amigos nos envíen sus direcciones de correo electrónico para mandarles información del caso de NEGLIGENCIA MÉDICA del cual fue víctima mi hermanito mayor y la usen para denunciar por todos los medios lo ocurrido. Asimismo para manifestar nuestro repudio al inhumano sistema de salud de nuestro país, en el cual la vida de las personas no vale nada. Envíanos a tucan_dorado@hotmail.com tus datos, agradeceremos entrañablemente cualquier apoyo para que se haga justicia.

LA ULTIMA INFORMACION DE LO OCURRIDO CON RUBELIO: En resumen se perdieron las primeras 72 horas entre la extracción del molar y la primera revisión. Y de ahí se perdieron 5 y media horas más para realizar la primera intervención quirúrgica, después de la cual se perdieron 45 horas y media para realizarla su primera y única curación, después de la cual pasaron 48 horas sin atención medica,- únicamente recibió suero con medicamento vía intravenosa de manera permanente- para su segunda y ultima intervención quirúrgica en la cuál falleció. Casi se perdieron 100 horas, entre cambios de turno, entrevistas y carencia de material adecuado para los estudios y cirugías, así como espacios requeridos para una convalecencia adecuada, en todo este tiempo Rubelio no recibió atención médica; solo recibió una primera cirugía de 50 minutos, una curación de 40 minutos y una segunda operación de 60 minutos, en suma recibió atención médica solo por dos y media horas, de las casi 100 horas que estuvo internado en los diferentes hospitales del IMSS. No solo los familiares de Rubelio Fernández Moreno consideramos que la negligencia médica consistió principalmente en dejar pasar tanto tiempo sin atención a un paciente considerado grave, sino que también la propia Doctora responsable de la cirugía en la Raza, admite que así fue, y que incluso un paciente posterior a Rubelio Fernández Moreno que llegó con el mismo problema y atravesó por la misma cirugía, pudo salvarse porque llegó con la mitad de tiempo transcurrido que con el que llegó Rubelio Fernández Moreno, tiempo en el cual la infección avanzó implacablemente, aunado a la ausencia de material quirúrgico que implicó el tener que practicar una cirugía mayor- traqueotomía- que hubiese sido innecesaria si se hubiera contado con el tubo indicado para la respiración durante la cirugía.

Tania Fernández Moreno

El periodismo policiaco está de luto

El espacio de hoy está dedicado a la memoria del periodista Rubelio Fernández, El Oso, quien murió a los 42 años de edad el viernes 8 de septiembre. Rubelio, amigo y compañero de trabajo, maestro de una generación de reporteros y fotógrafos de nota roja mexicanos, irónicamente, perdió la vida por las complicaciones de una infección de muela, por increíble que parezca. Vaya un reconocimiento a la brillante carrera periodística de este apasionado ser humano y un pésame sincero a toda su familia.
Arturo Sánchez

Rubelio posa para la foto durante la cobertura de una nevada en el cerro del Ajusco, Ciudad de México (ca. 1996).