Categoría: Ética
Durante su trabajo cotidiano, muchos periodistas se topan con la disyuntiva, con la necesidad moral, con el instinto, de intervenir en los hechos que cubren, principalmente en aquellos donde está presente la desgracia humana. La resolución del conflicto está en el criterio del periodista y se trata de una decisión libre e individual que no tiene nada que ver con la ética profesional. Ejemplos existen muchos. Aquí presentamos dos pequeños casos de fotorreporteros mexicanos que cruzaron la línea del deber y pasaron de testigos a protagonistas de la noticia: uno de ellos, Enrique Metinides, el decano del fotoperiodismo mexicano.
El fotógrafo Martín Urista (playera roja) arriesgó la vida al rescatar a un niño que segundos se ahogaba en la presa Sanalona.
"Cuando vi que se ahogaba, pensé ahorita llegan rápido a ayudarlo y yo tomo la foto del rescate, pero tardaron y miré que se hundió y ya no salió mientras su madre lloraba desesperada sin poder ayudarlo, no pude con eso y dejé mi cámara y me aventé con todo y zapatos, y lo pude salvar gracias a dios, su mamá me estuvo agradeciendo en todo momento", relató Martin Urista Morales, reportero gráfico del diario El Debate de Sinaloa, luego de salvar a un niño que se ahogaba en
Esta mención viene al caso por la polémica del papel del periodista frente a los hechos que cubre y que fue desatada por la fotografía del buitre acechando a un niño africano agonizante hecha por el difunto fotorreportero Kevin Carter, cuya historia narramos en Nota Roja: "El buitre y el fotógrafo" e "Informar ante todo, incluso ante un niño muriendo".
El periodista convertido en rescatista fue blanco en años anteriores de amenazas y agresiones por dar testimonio con su trabajo de abusos y delitos cometidos por agentes de la autoridad en su estado.
El colega Topo nos envía este video, un anuncio que más que un producto, promueve una idea.
Transcribo este artículo con permiso de su autora, Tania Cabello, chilena. La autora se refiere en su texto a la foto premiada de Kevin Carter de una niña sudanesa famélica frente a un buitre.
La historia completa de esta fotografía la encuentran haciendo click en este enlace.
Estudié comunicación social porque pensé en la maravilla de poder aprender buenas técnicas de información...
Me dí cuenta que ya me las había imaginado demasiado, que era un punto ingresado en mi disco duro y en el de cualquier persona...
No tiene mucha ciencia, simplemente se debe desarrolar el vocabulario, mantener actualizado el marco de conocimientos y ser envolvente...
Nada de complicado ni nuevo, menos maravilloso. (Todo según lo que experimenté) me pareció extremadamente pobre la carrera en todo lo relacionado con introducirse en los otros, en su realidad.
Frivolidad, vanidad y clasismo es lo que hallé dentro del "periodismo".
De todas maneras tendría que amoldarme tanto a la línea editorial de la empresa en la cuál postulara a trabajar y que inútilmente trataría de dar mi opinión... asunto que me interesa enormemente.
No puedo negar que algunos ramos de la carrera sirven para desarrollar la escritura y la verdad es que eso es lo que más me gusta, pero fue la oportunidad para conocer la realidad de los periodistas que vemos a diario en televisión y que hacen preguntas como...
¿Han pasado frío? (en temporales y ondas polares, a niños sin recurso alguno para sobrevivir) o bien... ¿te gustan los fuegos artificiales? (en año nuevo)
En una ocasión, cuando nos hablaban de los principios fundamentales de la comunicación social, nos hablaron de informar a costa de todo...
Nos mostraron videos de guerras ya pasadas donde niños moribundos pedían ayuda...
Uno de ellos mostraba a un tipo que grababa un horrible hecho... una niña moribunda intentaba llegar arrastrándose hasta una tienda de campaña de la Cruz Roja.
Ja!!! nada le costaba continuar grabando si dejaba su puta cámara en el piso y levantaba esa niña y la llevaba a la tienda de la Cruz Roja que se hallaba unos metros más allá...
Una mujer de la Cruz Roja desde la tienda, percibió que algo pasaba y se acercó... el periodista siempre grabando...
La niña murió en el trayecto corto en el que la voluntaria venía a rescatarla...
Caso extremo cierto?
Pero así y todo ¿qué creen que se nos enseñaba?
Claro, no pude más, me levanté y me fui de la clase...
Abandoné los estudios de comunicación social que suena tan bello pero son un témpano...
Necesitamos medios flexibles, que nos den la opción de variar éstas rígidas normas "éticas" de la profesión...
¿Cuanta gente habrá muerto porque un periodista se dedicó a su "trabajo"?
A veces tenemos trabajos que tienen que ver con humanidad...
Foto: Kevin Carter

