El Presidente de México ha decidido quemar el cartucho que suelen disparar en caso de emergencia todos los presidentes, tanto del PRI como del PAN, para capotear la violencia rampante que padecen los mexicanos: echarle la culpa a la prensa de los problemas que él no sabe o no quiere, pero que por mandato de ley está obligado a resolver.
Calderón, como cada presidente en turno, ya usó la tribuna de un evento oficial para acusar que los periodistas son los culpables de las barbaridades de los narcotraficantes y de paso sugiere que los medios de información deberían dejar de ser espejos, heraldos, de la sangrienta y terrorífica realidad mexicana, y que hablen de lo bonito, lo seguro, lo justo, lo culto y lo honesto que es México, como la línea que le tira a los embajadores.
El asunto no es menor, dado que el grado de la percepción, real o subjetiva, de la inseguridad interna es inversamente proporcional a la inversión extranjera. Se agrega el componente económico, de dinero pues, que es lo que le interesa al presidente. Es decir, Calderón le está pidiendo a la prensa mexicana que oculte las montañas cadáveres y le mienta a los extranjeros para beneficiar México y a sus habitantes, a pesar de que los únicos que se benefician actualmente son los políticos, los gobernantes y sus incondicionales empresarios.
Tremendo caradura y gilipollas demuestra ser este inepto abogado por pretender tapar el sol con un dedo. Su reacción es como el clásico arrebato infantil que consiste en cubrirse los ojos o los oídos para aislarse del entorno y no enterarse de algo o alguien que lo interpela.
Pero hoy sí se voló la barda retando a proponer soluciones a quienes critican la guerra contra el narco y la ineficacia del gobierno de derecha nauseabunda que él encabeza.
Muchas veces, muchas personas y grupos han insistido hasta el cansancio en que el remedio inmediato a los problemas derivados del tráfico ilegal de narcóticos es su liberalización parcial y controlada por el Estado mismo, arrebatarle el negocio a los narcos y administrarlo y gravarlo en beneficio del país y su desarrollo. Lo han dicho Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y 1 millón de personas y organizaciones más de todas nacionalidades y especialidades en diferentes momentos, pero en similares situaciones.
Testarudo o cobarde debe ser alguien para no asumir su responsabilidad histórica en un momento coyuntural como el que atraviesa México, por eso a Calderón le calza bien la máxima de "no hay peor ciego que el que no quiere ver", pero en este entierro Barack Obama también tiene una vela, ¿o no?
Categoría: Censura
La famosa fuente Manneken Pis en Bruselas, Bélgica, ¿es arte o una escultura sucia y degenerada que ensalza y promueve la pornografía y la explotación infantil y que por lo tanto debería ser destruida de inmediato y su autor, constructor y quien permitió su exhibición deben ser procesados penalmente?
Ya no sé si, como decía el jefe Gus, pegarme un tiro o tirarme un pedo. Resulta ahora que el tema vuelve a encenderse con la detención del cineasta Roman Polanski en Suiza por pederastia, la captura en México de una banda de pornógrafos infantiles, la censura a una foto de la actriz Brooke Shields desnuda cuando tenía 10 años de edad que se exhibiría en la galeria Tate Modern de Londres, y la cancelación en Puebla del rodaje de la película "Memoria de mis putas tristes", basada en la novela de Gabriel García Márquez, y denunciada ya ante la PGR (su guión, porque ni siquiera ha comenzado el rodaje), acusada de hacer apología de la pederastia, curiosamente en el estado del gobernador acusado de proteger a pederastas (qué ironía o qué hipocresía), queda claro que la polémica desatada alrededor de este asunto tiene una tendencia cíclica. Cuando se trata de un delito, que los culpables asuman las consecuencias de sus actos, pero criminalizar las expresiones artísticas y culturales hoy es regresar a la época del Oscurantismo, la Santa Inquisición y el Terror. Es un tema interesante para discutir, pero en realidad es un falso problema que sólo prueba que el ser humano, tras tantos años de "civilización", sigue moviéndose erráticamente en la doble moral que lo oprime y caracteriza. En un texto, una película o la música, una referencia pedófila (ejemplos hay miles, Nabokov, Sade, Carroll, Fernando Vallejo, Pasolini, Bukowski, The Doors...) es arte y se permite, pero en una foto o video, hoy, es un delito. Adelante, invitamos al gobierno de Puebla y a quienes se oponen al rodaje de Memoria de mis putas tristes a perseguir y linchar en público a García Márquez, a organizar una quema pública de todos los libros existentes de Sade, Nabokov, Lewis Carroll y Fernando Vallejo (¿recuerdan la historia de la gran novela "Farenheit 451", de Ray Bradbury? ¡qué actual!), a escupirle a los antiguos griegos porque eran unos consumados pederastas, a destruir los discos de Jim Morrison... Qué estupidez, es decir, los ex integrantes del grupo Timbiriche, la niña de la película E.T. y el actor de Mi Pobre Angelito y miles ex niños artistas más se quejan hoy agria y públicamente o admiten que sus papás o representantes los explotaron, les robaron y abusaron de su confianza (esos son delitos no?), pero nadie se escandaliza y hasta lo ven normal, ¿acaso no es el mismo caso?, por qué algo se criminaliza en ciertas circunstancias y en otras no?, no es contradictorio?, no es arbitrario?, no es bárbaro?, el arte, al menos en teoría, está sobre las leyes y la moral porque es libre, revolucionario y provocador, mientras que las leyes y la moral esclavizan el cuerpo y la mente, ¿no es verdad?. No pretendo hacer apología del delito y celebro que los derechos de los niños sean protegidos ahora más que nunca, pero vamos, hay cien o mil fotógrafos o artistas visuales serios que han hecho amplísimos estudios sobre niñas y niños desnudos, púberes, adolescentes, pero ahora esos mismos artistas serían encarcelados ¿o no?. Los niños y niñas de regiones africanas, asiáticas o latinoamericanas fotografiados desnudos porque no tienen con qué cubrirse o simplemente porque la costumbre es no cubirse ¿qué son?, ¿imágenes pornográficas o periodísticas?, ¿por qué esos niños y niñas "pobres y feos" no tienen los mismos derechos de otros niños de no aparecer desnudos en los medios o de que no se lucre con su imagen?, ¿porque son de otra clase?, ¿porque son diferentes? ¿porque son inferiores?, ¿por qué el trato diferenciado?. Incluso la dirección IP de los autores de este blog podría estar ya en la mira de la ciberpolicía o los cibercensores por publicar una foto de dominio público que se publicó en la revista Playboy y que fue considerada artística por curadores y corredores de arte británicos, y que a juicio de la ciberpolicía entraría en la categoría de "pornografía infantil". Existen playas nudistas familiares, sobre todo en Estados Unidos y Europa, en donde los niños aprenden la cultura del naturismo o nudismo y nadie se ofende o se siente agredido ni criminalizado por el hecho de que adultos desnudos convivan en paz y respeto con niños y niñas desnudas (???). El caso más curioso para nuestro gusto es el de la estrella porno Traci Lords (es una súper historia la de ésta, ahora señora, que todavía anda actuando por ahí en Estados Unidos, pero ya no en filmes XXX), quien rodó sus primeras películas cuando tenía 17 años, ella ocultaba entonces su edad real dicen quienes la contrataron, lo absurdo es que esas películas de principio de los años 80, están prohibidas hoy todavía en países como Holanda (país tan permisivo por cierto en el asunto de las drogas), porque argumentan que es pornografía infantil. El sexo forzado y el abuso sexual debe perseguirse y castigarse, pero el sexo consensuado no. Nosotros creemos que la morbosidad y la perversión no están en la imagen ni en el fotógrafo, sino en quien la contempla. La morbosidad y la perversión no están en los libros ni en sus autores, sino en quien los lee. La morbosidad y la perversión no están en la película ni en su director, sino en quien la mira. La morbosidad y la perversión no están en la canción ni en el cantante sino en quien la escucha. Pero el Estado y la Iglesia (que son exactamente lo mismo, entidades monopólicas del poder), como siempre, tienen la última palabra. ¡Qué porquería de mundo sería éste si no sabemos o aprendemos a ver la gracia, la inocencia y la maravilla de la naturaleza y el ser humano reflejadas en el cuerpo de un niño como el que nosotros fuimos alguna vez! (Gracias a la colega A.D. por promover la discusión del tema en su blog infogratiss)
Aquí les dejo la liga a un interesante artículo con fotos sobre el asunto de la imagen que aparece abajo de estas líneas y una entrevista con un fotógrafo especializado en desnudo infantil que opina al respecto.
Título de la foto: "Spiritual America" (1975). Autor: Richard Prince.
Esta es la imagen que fue descolgada por la policía británica de la galería Tate Modern, que la había incluido en su exposición llamada "Pop Life, Art in a Material World". La muestra que se exhibe actualmente incluye además esculturas y fotografías de Jeff Koons y su entonces esposa Cicciolina teniendo relaciones sexuales, figuras hipersexuales de Takashi Murakami, y obras del performancero Cosey Fanni Tutti, quien trabajó en la industria del cine pornográfico. ¡Háganme el cavor fabrón!
Hombre ejecutado y recado de sus asesinos clavado en el pecho con un picahielo. Carretera a Saltillo, Santa Catarina, Nuevo León. 20 de marzo de 2007.
"Las organizaciones criminales utilizan una estrategia mediática para modificar su capacidad de operación a través de acciones de alto impacto, para generar una base social con miedo e intimidación, y fomentar una contracultura del delito".
"La experiencia internacional muestra que el crimen organizado busca utilizar a los medios de comunicación, infiltrarse en el mundo empresarial y el financiero, en áreas de seguridad y justicia, inclusive en cargos públicos".
Las anteriores son declaraciones hechas por Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública federal, el 9 de enero del 2008 en el Palacio Nacional durante la vigésimosegunda sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública.
Pero no es una novedad la dicha por el señor García Luna. O ¿sólo es el reconocimiento del poder e influencia que ejerce la prensa en la sociedad y un atento recordatorio o sugerencia entre líneas para quienes dirigen los medios de comunicación acerca de su grave responsabilidad en la toma de decisiones relacionadas con la información sobre criminalidad e inseguridad pública?
Quizá le haya faltado agregar que también los gobiernos, las empresas y el ejército en todo el mundo, no sólo los guerrilleros, los terroristas y los mafiosos, han adoptado y aplicado "estrategias mediáticas para modificar su capacidad de operación a través de acciones de alto impacto".
Este año, el gobierno de México ha difundido hasta el agobio anuncios de radio y televisión en donde presume la captura de presuntos narcotraficantes como Alfredo Beltrán Leyva, alias El Mochomo, y varios más, sin que hayan siquiera sido juzgados por los delitos que les imputan. ¿Quién usa a quién?
O el caso de la invasión de Iraq: período en donde los periodistas han vivido más censurados. Estados Unidos de Norteamérica, el país de la "libertad". Fue política de su gobierno prohibir y considerar como conducta ilícita y motivo de persecución y castigo la publicación de cualquier información considerada como antipatriótica y que pudiera poner en riesgo la vida e integridad de los elementos de las fuerzas armadas y la seguridad nacional. Vamos, el gobierno de George. W. Bush, llegó al extremo absurdo de censurar las fotografías y videos que mostraran soldados gringos muertos, mientras las exequias de estos militares caídos fueron cubiertas con gran despliegue.
El narco no precisa de la prensa para existir, en todo caso, es al revés: la nota roja salta a la primeras planas porque es información relevante, no porque el hampa haya pagado para que se publique. Si los diarios difunden las noticias e imágenes de cadáveres decapitados y torturados con mensajes amenazantes, es un golpe secundario, mas no el objetivo.
Por supuesto que la prensa es una herramienta más de la mafia, pero si se trata de crear un ambiente de miedo e intimidación, los expertos son los militares. Baste para ello recordar las acciones de las dictaduras, los regímenes autoritarios o los estados militares en cualquier país del mundo y en cualquier época. La invasión de EU a Vietnam. Israel en Palestina y Líbano. Fidel Castro en Cuba. Augusto Pinochet en Chile. Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría en México. Y la lista es infinita.
En el ejército mexicano existen las denominadas 5 "armas", que en términos simples son las áreas en donde se desempeñan sus miembros: Artillería, Infantería, Caballería, Blindada e Ingenieros de combate. Sin embargo, existe una sexta, no escrita, pero en la que son instruidos todos sus cuadros cuando ingresan a las aulas militares, y que es y ha sido ampliamente practicada por la mayoría de los ejércitos del mundo: el arma sicológica.
Las operaciones y movilizaciones del Ejército mexicano en Chiapas desde 1994 buscan justamente -aunque se ha negado oficialmente- intimidar y acosar a activistas, militantes y simpatizantes del movimiento guerrillero, líderes sociales, organizaciones civiles y población en general.
Desde el 2007, grandes áreas de estados mexicanos como Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León, Baja California, Sinaloa, Guerrero y Michoacán han sido militarizados por órdenes del presidente Felipe Calderón bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Aunque la fracción VI del artículo 89 de la Constitución mexicana le otorga al presidente la facultad de "Disponer de la totalidad de la Fuerza Armada permanente" para la seguridad interior, ésta se contrapone con el artículo 21 que señala que "La persecución de los delitos incumbe al Ministerio Público y a la Policía Judicial". No hace ninguna referencia al Ejército, pero de facto, la milicia participa desde hace mucho tiempo en labores de investigación y espionaje (inteligencia, dicen también), y coloca retenes, patrulla, catea y realiza aprehensiones e interrogatorios sin sustento legal, y vaya usted a saber qué más.
Lo más inquietante del asunto es que con la llegada de los soldados, también han llegado los crímenes y abusos en contra la población civil: detenciones arbitrarias, trato cruel o degradante, allanamiento extrajudicial, sustracción de pertenencias, retención ilegal en instalaciones militares, imputación indebida de hechos, violación sexual, abuso de menores, y un caso de empleo arbitrario de la fuerza en donde 18 soldados ebrios y drogados asesinaron con sus armas de cargo a cinco miembros de la familia Esparza Galaviz e hirieron a otros tres (Sinaloa de Leyva, Sinaloa, 1 de junio de 2007).
Los militares son entrenados para eliminar al enemigo en una guerra, no para dar seguridad a los ciudadanos, pero ante las peligrosas fallas en los sistemas de seguridad y justicia mexicanos, Calderón ha decidido militarizar al país. En su lógica, vale más que lo tilden como un presidente de mano dura a que lo tachen de débil. Usa la palabra "guerra" contra el crimen organizado porque justamente eso es, un combate sin cuartel en donde no importa cuántos caigan muertos. "Costará muchas vidas", advierte Calderón cada que puede. Que corra sangre, total.
Y seguirán cayendo más civiles inocentes y más militares que se sumarán a los al menos seis que han muerto en los últimos meses y cuyos deudos han sido olvidados por el gobierno.
"LA PALABRA SE RESPETA". Recado dejado junto con dos cadáveres encobijados dentro de una camioneta en el kilómetro 35 y medio de la autopista México-Cuernavaca, Topilejo, el 21 de junio del 2007.
Si este ensayo sobre la fatalidad, la maldad, la incapacidad de la bondad y la pobreza tuviera color, derramaría rojo. El guión de los españoles Luis Buñuel y Luis Alcoriza, asesorados por escritores mexicanos que plasmaron el caló de los barrios urbanos, está basado en pasajes de la nota policiaca contemporánea que sustentan el funesto e irremediable destino de los protagonistas simbolizado en los mensajeros oníricos que aparecen a lo largo de la película. Los Olvidados es el equivalente fílmico de Los hijos de Sánchez, profundo estudio del sociólogo norteamericano Oscar Lewis que desmenuza la dinámica de la marginalidad y el subdesarrollo en México. Por cierto, ambas obras fueron criticadas con hipócrita severidad por representantes de las élites y acusadas de denostar y agraviar la imagen de México ante el mundo, cuando lo único que hicieron fue retratar sin eufemismos la cara que antes nadie se había tomado la molestia o el atrevimiento de retratar, salvo honrosas excepciones en fotografía como los hermanos Mayo o los Casasola. Aunque Buñuel filmó un feliz y romántico final alterno, éste aparece por fortuna sólo como extra en la nueva edición del DVD que Videocine lanzó en el 2005 con los negativos en poder de la Filmoteca de la UNAM. Como dato curioso, la voz del narrador del inicio es de Ernesto Alonso, sí, el Señor Telenovela que murió en agosto de este año.
Diálogo. El Jaibo regresa con la palomilla:
J- Pues como les decía, allí en el Correccional si te aflojas te traen todos de su cuenquito. Yo llegué y me tuve que sonar con un bola.
- Y ¿son montoneros?
J- No, de uno en uno. No le hace que pierdas ¿ves?, porque ven que eres macho y te respetan.
- Y tú no eres de los que se dejan así no más
- ¿Qué tal es la de adentro en
J- Con la comida no estaba tan peor. Además que yo agarré la mejor cama. Pero por siempre es mejor la calle. Por eso me puse abusado, no más se descuidaron tantito y me pelé.
- ¿Y no te dio miedo? Porque si te agarran es peor.
J- Qué miedo, ni que miedo. Este es retemacho y no le tiene miedo a nadie.
- ¿Es cierto que te encajonaron por culpa del Julián?
J- Sí, rajón maldito… ¿Quién tiene un cigarrito?
- Yo no.
-Yo tampoco…
- Ni agarros, ni quinto 'mano.
J- ¡Uy!, cómo se conoce que andaba yo encajonado. Pero ahora van a ver. He aprendido mucho allá y si hacen lo que yo les digo a ninguno le faltará su centavo...
Pongo a continuación unos videos, el primero del músico de culto Beto Quintanilla, El mero león del corrido, que habla a favor de los corridos y quien ha sido amenazado de muerte por gente que se dice cercana al Cártel de Sinaloa y El Chapo Guzmán. El segundo es sobre la captura del JT, lugarteniente del Mayo Zambada; el JT acaba de ser extraditado a EU. El tercero es un video tomado minutos después de la ejecución del cantante Valentín Elizalde.
El corrido es un género musical que nació y se desarrolló con la llegada de la guitarra y la música popular española a México, pero fue hasta hasta finales del siglo 19 y sobre todo durante la Revolución de 1910 que este género cobró una fuerza y relevancia inusitadas pues contribuyó en gran medida a transmitir los pasajes y arraigar a los personajes que construyeron el folclor y la historia de este país. A finales de los años 70 y principios de los 80 el corrido tuvo un boom en la zona centro-norte del país (en el sur predominan otros ritmos y géneros más caribeños y africanos) y se conviertieron en un medio alternativo de información que sin embargo ha sido censurado en los medios oficiales y que básicamente retomaba la información publicada en periódicos y revistas especializadas en nota roja. Noticias narcopolíticas que involucraban a los capos Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, alis Don Neto, llenaron los periódicos y la televisión. El poder y la violencia del narco infiltrado desde entonces y hasta ahora en todos los estratos del gobierno y la sociedad, se convirtieron en una fuente inagotable de inspiración para grupos como Los Tigres del Norte, Los Tucanes de Tijuana y Los Huracanes del Norte, por ejemplo, cuya popularidad cruzó la frontera de Estados Unidos, justo como la droga (quién no recuerda La Camioneta Gris o Camelia la Tejana).
"El corrido mexicano es el resultado de la lenta aclimatación a nuestras tierras del popularísimo romance español (estrofa de cuatro versos octosilábicos de rima asonante entre el segundo y el cuarto verso. Esto es una verdadera ganga y no es difícil entender por qué es la estrofa favorita del canto popular)... el corrido puede ser lírico, dramático o épico. En este último caso, el corrido que solía ser el noticiero popular, daba noticia sobre la vida, pasión y muerte de algún personaje notable que vivía al margen de la ley. Para merecer un corrido, hay que ser un bandido. Si el tiempo prueba lo contrario, el corrido se olvida. Así las cosas, no alcanzo a entender por qué las buenas conciencias han decidido satanizar los narcocorridos", escribió el articulista Germán Dehesa en un texto publicado en el periódico El Norte el 15 de marzo del 2005. Muchos músicos y grupos de banda y norteños se han mantenido en la marginalidad y sus grabaciones son difíciles de conseguir, más no es imposible (en el comercio ambulante y en internet es fácil). Los narcocorridos siguen vetados en la radio y televisión y han sido blanco de debates incluso en la cámara de diputados y algunas legislaciones locales los han prohibido, pero siguen sonando quizá con mayor fuerza en todos lados, sobre todo en el estéreo de las trocas. Los músicos que se han desenvuelto en este género han maquillado sus letras, usado frases de doble sentido, eufemismos, apodos, claves y evitado palabras, e incluso enfocado sus temas más a la política, la familia, las relaciones interpersonales, lo laboral, la superación personal, con el fin de mantenerse en el mainstream cultural y comercial.
Intérpretes y estrellas del corrido han sido asesinados o víctimas de atentados (Chalino Sánchez, Sinaloa, 1992) y el caso más reciente, Valentín Elizalde, El Gallo de Oro, acribillado con armas automáticas después de cantar en un palenque de Reynosa, Tamaulipas, el sábado 25 de noviembre supuestamente por culpa de un video con imágenes de narcoejecuciones subido a Youtube por alguien aodado "Matazetas" que era acompañado por la canción A Mis Enemigos, de Valentín Elizalde, y que presuntamente va dedicado a los Zetas de parte de Joaquín El Chapo Guzmán. Este video todavía podía verse ayer en youtube, pero ya fue retirado tras el escándalo.
A mis enemigos
Valentín Elizalde cantó esta canción para cerrar su presentación en Reynosa el sábado pasado, con ella fue musicalizado un video en internet presuntamente dedicado a los Zetas de parte de El Chapo Guzmán, ninguna autoridad ha confirmado esta versión, pero es una línea de investigación.
Y ésta va pa’ toda la bola de envidiosos
de qué se murieron los quemados
siguen ladrando los perros
señal que voy avanzando...
Al que no le vino el saco
pídalo a su medida
conmigo no andan jugando
pa' qué se arriesgan la vida
traigo una súper fatada
y los traigo ya en la mira...
Sigan chillando culebras
las quitaré del camino
y a los que en verdad me aprecian
aquí tienen a un amigo
ya les canté este corrido
a todos mis enemigos.
Fragmentos de A mis enemigos, del disco Vencedor, Valentín Elizalde, 2006.
El colega Enrique Morán nos ilumina con otro ejemplo de censura oficial contra la prensa roja. Transcribo a continuación el dato que nos comparte:
(Fotos tomadas del sitio del Senado y Fundación Manuel Buendía, respectivamente)
La censura contra la nota roja no fue exclusiva del sexenio zedillista. En la época del Gobierno del Presidente Miguel De la Madrid, el entonces Secretario de Gobernación, Manuel Bartlett lanzó una campaña contra lo que llamó revistas "pornográficas", donde incluyó a los medios especializados en la nota policiaca, específicamente la Revista Alarma.
El objetivo en aquél entonces era netamente político, pues al desaparecer a la revista Alarma, daba un golpe mortal a la economía de la empresa que editaba una revista de corte político que lanzaba duras críticas al gobierno federal, cuyo tema es harina de otro costal. Sin embargo la ofensiva contra medios que manejaban la nota roja existió, en un claro atentado contra la libertad de expresión. Pocos años después los medios de comunicación especializados en la nota roja, utilizaron la estrategia de poner en su portada la leyenda de que su venta era exclusiva para mayores de 18 años. Pese a ello, la Comisión Calificadora de Revistas y Publicaciones de Gobernación se convirtió en un férreo supervisor de este tipo de medios.
Yo agregaría un dato que si bien no se relaciona directamente con el asunto, sí me parece más relevante que curioso. El periodista Manuel Buendía fue asesinado por un sicario de la Direción Federal de Seguridad en 1984, cuando el hoy senador del PRI Manuel Bartlett era responsable máximo de la política interna de México, cultos, contenido de publicaciones, etc. El crimen de Buendía nunca pudo deslindarse del contenido de sus artículos y Bartlett fue señalado al menos por dos testigos durante las diligencias de esa época -que constan en notas de diarios nacionales e incluso de EU-, de haber metido las manos en las investigaciones del caso e incluso de haber compartido la autoría intelectual del homicidio. Aunque no se probó, carga la sospecha en hombros todavía. En Nicaragua existe en este momento una interesante resistencia a la propuesta de una ley que prohibiría a los medios de comunicación publicar información de nota roja; hay un par de ligas sobre ese tema en el apartado Enlaces
En 1998, el entonces presidente mexicano Ernesto Zedillo acusó a través de un discurso -en un acto de censura tácita- a los programas televisivos “Fuera de la Ley”, de Televisa, y “Ciudad Desnuda”, de TV Azteca, de hacer apología de la violencia.
Los empresarios de la televisión tomaron decisiones: de ambas emisiones, la de mayor rating, fue retirada del aire, y la otra cambió de nombre y dejó de mostrar cadáveres completos y sangre en sus imágenes, pero la realidad criminógena del Distrito Federal y del resto del País no disminuyó.
El absurdo hecho de negar la existencia de la criminalidad galopante y despiadada, no la hizo desaparecer y lo único que el incidente puso en evidencia, por un lado, fue la frivolidad de Ernesto Zedillo al preocuparse más por la imagen del País en el extranjero --fue la época en que el norteamericano John Peter Zárate fue asaltado y asesinado a bordo de un taxi-- , y por otro, la incapacidad de su gobierno para combatir el problema real y de fondo que dio pie a su infame y cosmético discurso.
El Presidente se lavaba las manos en el tema de la delincuencia y la inseguridad, y le pasaba la factura a los medios de comunicación.
*La nota roja no es un espectáculo, sino una realidad intrínseca de ciudades como el DF.
*El derecho a la información no es privativa de los periodistas ni de los dueños de los medios, sino también de los lectores y los televidentes que tienen la capacidad libre y conciente de decidir qué producto informativo desean consumir.
*Las imágenes son indispensables para la prensa y la televisión, no hay necesidad de censurarlas, pero puede trabajarse en la forma en que éstas se presentan y la calidad de la información que las acompaña.
D.R. 2006 Arturo Sánchez

