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La Coctelera

Categoría: Accidentes famosos

La oreja de Mouriño

El 4 de noviembre de 2008, un avión Learjet 45 alquilado por el gobierno federal, se estrelló en las Lomas de Chapultepec. En total han muerto ya 16 personas, entre ellas José Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, quien viajaba en la aeronave. Una fuente que merece todo nuestro crédito y respeto, ha tenido la fina atención de compartirnos una fotografía de restos humanos captada en el lugar del siniestro para el acervo de nuestro museo virtual del horror. Es una oreja izquierda que, a juzgar por el tamaño y en comparación con la dimensión de la manguera de bombero que yace a su lado, podría ser la del mismo funcionario.

Es increíble la cantidad de teorías del complot imaginadas por la gente sobre este accidente aéreo; algunas rayan en el absurdo y la comicidad: que si el Learjet fue derribado desde tierra, que si fue estrellado intencionalmente por un miembro de la tripulación, que si había huellas de disparos con trayectoria de adentro hacia afuera, que si uno de los pasajeros tomó el mando del jet en el último momento, que si en realidad el avión sólo transportaba cadáveres anónimos y los funcionarios están sanos y salvos escondidos en otro país, que si la CIA, que si un autoatentado, que si el narco, que si una célula mexicana de Al Queda... y así podríamos seguir hasta el infinito. ¿Conoces alguna otra teoría jalada de los pelos?.. Espántanos

La realidad es la siguiente:

Mouriño murió por soberbia: cuestionado por firmar contratos con Pemex que privilegiaban a miembros de su familia y otras acusaciones igualmente graves, la oposición exigió su renuncia, pero él se empeñó en seguir en el cargo a pesar de todo. Si hubiera hecho caso, él no habría estado en ese avión, su esposa no estaría viuda y sus hijos tendrían padre.

Y a Mouriño lo mataron además otros funcionarios de la Secretaría de Gobernación, no la estela de turbulencia del avión trasatlántico de Mexicana que volaba enfrente: el gobierno contrató a una empresa de taxis aéreos ejecutivos cuyo personal no cumplía con las certificaciones internacionales para volar el Learjet 45 y se ostentaba con licencias de piloto obtenidas de manera irregular y serían ellos los que se encargarían de transportar al segundo hombre más importante en México después del presidente. ¿Qué clase de cretino se sube a un avión sin saber pilotarlo? ¿Y qué clase de cínico lo permitiría? Eso es México mis valedores, como diría el entrañable Tomás Mojarro.

En resumen: a Mouriño lo mataron la corrupción, la ineptitud, la egolatría y la ambición que tienen sumergido a México en una ciénaga pútrida y pestilente.

Si yo nunca muriera...

Por Tomás Mojarro (tomado de la columna "El valedor", del periódico METRO)


La vida y la muerte, mis valedores. Aquí algunas reflexiones:
La grieta entre la vida y la muerte es mínima; cuestión de fracción de segundo; es, sin embargo, una grieta tan absoluta, que ninguna experiencia puede tender un puente entre ella. Sólo podemos estar en un lado respecto a la muerte. De este lado, la muerte aún no existe; del otro, ya no existe la vida. Eso es todo. Si somos, la muerte no es. Si la muerte es, nosotros no somos...
La muerte, esa presencia viva en la comunidad. Nunca antes, en tiempos de paz, nos había zarandeado como hoy. Delincuentes y criminales, miembros del ejército, civiles, policías, y ahora el estallido y el incendio, en todos sentidos, que terminaron por desgarrar a sus víctimas, Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos, entre ellas. Y aquí mi problema personal...
La muerte mata, pero cómo suele hermosear al difunto. Y no, yo no voy a engranarme al coro oficial de maquillistas que a collares de adjetivos "embellecen" los cadáveres de Mouriño y Vasconcelos. Yo no, que no olvido los contratos de PEMEX ni la probable colusión con el narcotráfico. Pero vivimos noviembre y acabamos de invocar las almas de los fieles difuntos; vale, entonces, que evoque a la muerte, ella que en montones de años y felices días ha terminado por hablarme de tú. (Me está oyendo. Me guiña un ojo, mírenla.)
La forma en que hemos vivido va a reflejarse en la forma en que hemos de morir. Tal como un día bien vivido lleva a un sueño feliz, así una vida bien utilizada lleva a una muerte plácida. Si hemos vivido una vida de conflicto y emocionalmente perturbada, o una existencia egoísta y vacía, nuestra vida será agitada y difícil. ¿Que no sabemos morir? Por ello no preocuparnos, que a su hora la naturaleza tomará por su cuenta todo el asunto. Nosotros, sueltos, flojitos, anuentes. Oponernos de nada nos va a servir, conque...
Por cuanto a ustedes, ¿habrán leído a los existencialistas (Sartre, Camus)? ¿Recuerdan cómo se expresaron de la muerte? Que el destino a todos nos convierte en condenados a muerte, y que todos los crímenes que pudiesen cometer todos los hombres de todos los tiempos nada significan si se comparan al crimen fundamental de la muerte. Que la muerte, para el ateo, es un crimen sin criminal, y para el creyente un crimen perpetrado por Dios.
Y es que la muerte, según la Biblia, representa el castigo divino por la desobediencia del hombre. Si Eva y Adán, con sus descendientes, iban a ser inmortales, la muerte fue un castigo correspondiente al "pecado original". Así, la muerte deja de ser un accidente para convertirse en una fatalidad y una violación del orden natural. De esta manera y para algunos pensadores el mundo es una monstruosa, gigantesca prisión, de la cual la única salida que encuentran los condenados es la muerte. Que "cada día unos son degollados frente a mis ojos; vemos cómo seremos, a nuestra vez, degollados. Esa es la condición humana". Malraux.
Pues sí, pero al propio tiempo, la reflexión del filósofo: "una dicha para el hombre es su condición de mortal, pues gracias a tal condición su existencia puede hacerse dramáticamente intensa". (Tomen nota quienes, en vez de vivir su vida, persisten en el horror de vegetar en la mediocridad. Conste.)
¿Alguna esperanza de vencer a la muerte? Ninguna. Los avances de la medicina la retrasan, pero hasta ahí. El nacimiento y la muerte son realidades correlativas; una y otra suponen una mutación de estado. No se pudiese abolir la muerte sin abolir la vida. A la muerte la traemos en nuestro interior. Si acaso, circunstancias externas la activan, pero no más. Lástima.
El humano sólo toma decisiones importantes en su vida cuando está presente el sentido de la muerte por el riesgo de dejar incompleta su obra. Vive cada instante de tu vida como si fuera el último.
Porque lo único que le da sentido a la vida es la muerte. La cortedad de nuestra vida (singular e irrepetible) en relación al tiempo, ¿puede privar de sentido a la vida? No. Precisamente este saberse limitado por el tiempo es el factor que motiva y apresura al hombre a cumplir su misión en la vida, una misión que, en nuestra necesidad de trascendencia, juzgamos siempre incompleta. Y después de todo, mis valedores...
La vida y la muerte caben en una frase: entramos, y un llanto; un llanto, y salimos. Y ya. Piénsenlo. (Seguiré con el tema.)

La nota roja viaja en METRO

Foto: AFP

Murió "El hijo del papá": la nota roja etílica

Guillermo López Langarica, el borracho mexicano más famoso de youtube, murió atropellado la noche del martes en Guadalajara, Jalisco, por Silvia Teresa Borbón, quien también manejaba ebria. Al ser detenida, la mujer aseguró que alguien había metido a La Canaca, debajo de su carro. La ebria invadió la acera de Anillo Periférico Norte justo donde caminaba don Memo.

La nota roja musical

¿Recuerdan a ABBA, aquel grupo sueco de armoniosas voces y empalagosa música creador de pegajosas melodías como Chiquitita, Super Duper, Money, money, money, Waterloo, Fernando o Dancing queen que han sonado los últimos 40 años sin parar? Bueno, pues el domingo 16 por la noche, su baterista Ola Brunkert, de 61 años, murió degollado por el vidrio de un ventanal del comedor de su casa en la isla española de Mallorca, en el Mediterráneo, donde vivía solo. Según los primeros reportes, el músico rompió accidentalmente el cristal y resultó gravemente herido en el cuello; aún con vida, usó una toalla como compresa para detener la hemorragia y caminó al patio de la vivienda para pedir ayuda, pero se desplomó antes de llegar a la calle. Murió desangrado. Choque hipovolémico, diría el dictamen de la necropsia.
La imagen superior muestra a Ola durante una presentación en Uppsala, Suecia, el 27 de marzo de 2007.
La casa (un poco desordenada, quizá por eso tropezó) de Ola. En el círculo los cristales rotos y las manchas de sangre (lago hemático, diría el peritaje) en el piso.

Y ya que nos pusimos melosos, cursis y nostálgicos por la época en que también sonaban en el radio los Hermanos Castro y The Carpenters, les comparto este videohomenaje al "batería" de Abba, dirían en España:

El accidente fatal del actor Vic Morrow

¿Recuerdan al actor gringo Vic Morrow? Era el sargento Chip Saunders en la serie bélica Combate (1962), en la que siempre salió ileso y victorioso, hasta el 23 de julio de 1982 cuando murió decapitado por las aspas de un helicóptero junto con un niño y una niña norteamericanos de origen asiático al filmar una escena nocturna de la película The Twilight Zone. La cinta, dirigida por John Landis y producida por Steven Spielberg, se rodaba en un set de California que simulaba Vietnam durante la invasión de EU. Morrow debía cruzar un arroyo del río Santa Clara con agua hasta las rodillas cargando a Myca Dinh Le y Renee Shin-Yi Chen, de 7 y 6 años, respectivamente. El helicóptero que hacía las tomas aéreas volaba muy bajo y fue alcanzado por varias de las enormes explosiones generadas en tierra, lo que causó que la nave de desplomara. El Bell cayó al agua, pero antes decapitó a Morrow y a los niños. La escena fue captada por varias cámaras desde varios ángulos. Buscando la escena precisa del accidente, que aparece en un antigua recopilación de videos titulada "Death Scenes 2", descubrí un bizarro, perturbador, alucinante, pornográfico y sangriento sitio llamado www.strangeland.com que contiene clips de audios de películas, imágenes, videos, animaciones y mil cosas más. Entran bajo su propio riesgo y responsabilidad. Click en este enlace para ir al video de la muerte de Morrow en strangeland.com o vayan al video de youtube que viene al final de este artículo en donde se presenta otro ángulo del accidente además de escenas del día siguiente dentro de un breve documental de 12 minutos sobre helicópteros caídos en rodajes.
En el generoso sitio www.crimelibrary.com está publicado el mejor reportaje de investigación sobre la película, el accidente donde murieron Morrow y los niños, los funerales, las demandas penales, los responsables, el juicio y la sentencia; contiene fotos, ampliamente recomendable.



El 23 de julio de 1982 a las 2:20 horas se rodaba Twilight Zone, The Movie. Morrow cruza el arroyo con los dos niños en brazos segundos antes de que el Bell caiga y las aspas de la nave les corten la cabeza.


A la mañana siguiente del accidente en el Indian Dunes Park.


Renee Shin-Yi Chen y Myca Dinh Le. El director les puso lodo en las mejillas para que la escena fuera más real.Trabajaban en la cinta ilegalmente. Tras su muerte, se legisló sobre la contratación y las condiciones de trabajo de los niños en la industria del cine en EU.

En este video aparece la escena editada en donde mueren Morrow y los niños, además de otros accidentes similares en el cine gringo.

Fotos tomadas de www.findadeath.com y www.crimelibrary.com

Accidentes deportivos/Turín

La japonesa Chikako Fushimi en half pipe. (AP)

La china Hao Zhan en patinaje artístico. (AFP)

La norteamericana Samantha Retrosi en luge. (AP)

El chino Yu Fengtong en patinaje de velocidad 500 mt. (EFE)

Lindsey Kildow, EU, descenso. (AP)
Melo Imai, Japón, snowboard.













Un programa deportivo de la televisión mexicana (TV Azteca) informaba el domingo pasado sobre la clausura de los juegos de invierno de Turín, pero un comentario del conductor llamó mi atención.
En un momento de la emisión, el locutor se refirió de manera despectiva a los accidentes sufridos por algunos atletas en diversas disciplinas como "la nota amarillista" de los juegos de Turín, y pasó al siguiente tema.
Por supuesto que su intervención fue acompañada con escenas de los infortunios y ya no me quedó claro si su crítica era hacia otro canal de la competencia o al suyo por presentarlas.
Entonces me puse a reflexionar.
Millones de personas vieron las imágenes de las caídas, los derrrapones, los choques y las volcaduras en los juegos de invierno, pero las asimilaron como parte del juego, como eventos propios de las actividades deportivas, no como hechos ajenos ni intencionales.
El riesgo de los deportes, sobre todo de los extremos, es una variable que vive en el atleta.
Ingrediente adictivo, emocionante o sólo conciente, el riesgo es un factor inseparable de la actividad deportiva.
Ganar la carrera, ganar la medalla, ganar el título, es mantener el equilibrio, es no titubear, es sostener el paso, es avanzar con precisión y firmeza, es controlar la respiración, es dominar el vértigo, es empujar con toda la preparación, concentración y experiencia adquirida.
Pero en un parpadeo... la falla, el colapso, la caída.
La frágil e invisible línea.
La victoria y la derrota.
La vida y la muerte.
La sombra que nos acompaña hasta el fin de la carrera.
...Alessandro Zanardi, Francesco Totti, Greg Moore, Fausta Marín, Igor Ortega, Marc Vivien Foé, Manuel Mondaca, Andrei Pavitsky, Miklos Feher, Diego Gallardo Cárcamo, Misael Alfaro, Ayrton Senna, Dany Ortiz, Mike North, John Ikoroma, Connie Meijer, Thomas Herrion...
¿¿¿Amarillismo???
Por favor...